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Bicientenario: la ruta libertadora en bicicleta

La ruta de la campaña liberadora que hace dos siglos permitió el origen de Colombia como un país autónomo, fue realizada por dos ciclistas aventureros quienes durante el recorrido solo encontraron abandono, soledad y un territorio olvidado.

Los más de 800 kilómetros de desplazamiento en bici durante 20 días, se recogieron en el libro titulado «Bicientenario: la libertad pendiente» realizado por María Johana Cadavid antropóloga y Nelson Cárdenas fotógrafo. Cadavid narró que en los territorios se conocen por una placa conmemorativa o un monumento, pero jamás se aprecia la transformación cultural e historia de la nación suramericana.

Junto con Cárdenas viajó por el mismo trayecto que hace dos siglos atrás, en 1819 hicieron las tropas de José Antonio Anzoátegui, Francisco de Paula Santander y Simón Bolívar durante la campaña Libertadora de la Nueva Granada; ruta que estos realizaron al lomo de una mula. En este caso fue en bicicleta y quedó reseñado en el libro. El itinerario inició en Arauca frontera con Venezuela el 7 de abril, y culminó en el Puente de Boyacá el 25 del mismo mes. El venidero 7 de agosto se recordará el Bicentenario de la Independencia.

Manifestó la antropóloga, «Emprendimos el camino desde allí porque la frontera con Venezuela está cerrada desde febrero pasado por orden de Maduro, sabemos que la ruta liberadora empezó en Mantecal población de dicho territorio, pero este bloqueó los pasos fronterizos al romper relaciones con Colombia después del fracasado intento del presidente interino Juan Guaidó, de llevar ayuda humanitaria”.

“Escogimos la bicicleta porque es lo más cercano a una bestia de carga y deseábamos vivir en carne propia ese tortuoso viaje de Santander, Bolívar y sus tropas”. Se enfrentaron a condiciones topográficas y climáticas que no han cambiado.

Mientras los ciclistas se acercaban a la cordillera la marcha se hizo más pesada, con esfuerzo a diario hacían unos 120 kilómetros, hubo pasos donde solo avanzaban pocos kilómetros. Aunque fue incómodo, esta les sirvió para acercarse a la «sabiduría campesina», como lo dijo Cadavid. Relató que los aldeanos afrontan problemas sociales y territoriales parecidos a los de hace años y actualmente tratan de solucionarlos.

Las mujeres campesinas e indígenas se han unido para desarrollar proyectos y empoderarse para ayudar a levantar su región. «Es interesante cómo se enlaza el pasado, presente y futuro»; insiste en que «hay un choque entre la historia que cuentan en el centro de las ciudades y las regiones». Bicientenario: la libertad pendiente es un libro escrito a dos voces. Una conversación, dos opiniones de personas que vivieron una misma experiencia de manera distinta». Parte del libro son fotografías de Cárdenas que proponen un diálogo visual y escrito de lo que fue un hecho histórico con doscientos años.

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